La Fundación Rafa Nadal ha puesto en marcha una nueva edición de sus Escuelas Especiales de Pascua en los Centros Fundación Rafa Nadal de Palma, Valencia y Madrid, reafirmando su compromiso con el desarrollo integral de niños, niñas y adolescentes a través del deporte y la educación
Durante el periodo vacacional, estos programas se consolidan como espacios seguros, educativos y motivadores, en los que los participantes no solo disfrutan de su tiempo libre, sino que continúan desarrollando habilidades personales, sociales y emocionales clave para su futuro.
Cada centro ha diseñado una propuesta propia, adaptada a su contexto y a las necesidades de sus participantes, pero todas ellas comparten una misma esencia: situar a los niños y niñas en el centro del aprendizaje, promoviendo valores como el respeto, la autonomía, la cooperación y la confianza.
Centro Fundación Rafa Nadal de Palma: descubrir, cuidar y aprender de la naturaleza
En el Centro Fundación Rafa Nadal de Palma, la Escuela de Pascua se celebró del 7 al 10 de abril en horario de 9:30 a 13:30h, con la participación de 60 niños, niñas y adolescentes en un entorno que favorece el aprendizaje experiencial.

La propuesta educativa gira en torno a la inteligencia naturalista, dentro del marco de las inteligencias múltiples, el hilo conductor del programa de este año en el centro. Este enfoque permite a los participantes desarrollar una relación más consciente con el entorno natural, fomentando la observación, la curiosidad y el pensamiento crítico.
A lo largo de los cuatro días, la naturaleza se convierte en el eje vertebrador de todas las actividades. Los participantes exploraron el medio que les rodea a través de experiencias prácticas como la gymkana “Exploradores del Jardín” en el Jardí del Bisbe, donde trabajaron la identificación de especies, la exploración sensorial y la comprensión de los ecosistemas.
El programa también incorporó actividades centradas en la sostenibilidad, como la creación de mini huertos con materiales reciclados o pequeños ecosistemas en recipientes de cristal. Estas propuestas no solo acercan conceptos como la biodiversidad o el equilibrio natural, sino que también fomentan la responsabilidad individual y colectiva en el cuidado del medio ambiente.
