Discurso del Observador Permanente, monseñor Roberto Campisi, ante la UNESCO, quien el 28 de septiembre ofreció una reflexión sobre los desafíos del envejecimiento y la fragilidad social, así como sobre la inteligencia artificial generativa.
La dignidad de la persona humana «no depende de la edad, ni de la capacidad, ni de la autonomía», y permanece inviolable «en cada etapa de la existencia, desde la concepción hasta la muerte natural». La posición de la Santa Sede fue expresada por monseñor Roberto Campisi, Observador Permanente de la Santa Sede ante la UNESCO, con motivo del 33.er período de sesiones del Comité Internacional de Bioética (CIB) y del 14º período de sesiones extraordinario de la Comisión Mundial de Ética del Conocimiento Científico y Tecnológico (COMEST), celebrados ayer, 28 de septiembre, en París.
Proteger la dignidad humana
El discurso de monseñor Campisi comenzó con una pregunta fundamental: «¿Cómo proteger la dignidad humana en un período de profunda transformación social y tecnológica?». Respecto a las personas mayores, el Observador de la Santa Sede explicó: «El aumento de la esperanza de vida no solo representa un hito, sino que también invita a reflexionar sobre el significado intrínseco del envejecimiento y la fragilidad que a menudo lo acompaña».
Inteligencia artificial generativa
Campisi ofreció a continuación una reflexión sobre la inteligencia artificial generativa y su relación con el conocimiento, ya que, según explicó, «plantea la cuestión de cómo producir, evaluar y difundir el conocimiento, pero también, y, sobre todo, cómo preservar la responsabilidad y la capacidad de discernimiento inherentes a la persona humana». La inteligencia artificial puede, en efecto, «contribuir a la investigación y al acceso al conocimiento», pero, concluyó el Observador de la Santa Sede, «no puede sustituir el juicio humano ni la responsabilidad de quienes producen, verifican y difunden el conocimiento. En ambos ámbitos, es esencial, por lo tanto, que el progreso siga estando al servicio de la persona, de su dignidad divinamente conferida y del bien común».
Fuente: https://www.vaticannews.va/es/vaticano/news/2026-09/santa-sede-la-dignidad-humana-es-inviolable-desde-la-concepcion.html
