Los 20 sacerdotes mártires de Ibiza ya son beatos, 90 años después de su asesinato
RedacciónLectura 2 min
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Los veinte sacerdotes asesinados en 1936 durante la persecución religiosa en Ibiza ya son beatos: el cardenal Marcello Semeraro presidió este sábado la ceremonia en la catedral de la isla, en nombre del Papa León XIV.
La catedral de Santa María de las Nieves, en el Dalt Vila de Ibiza, acogió este sábado, 17 de octubre, una multitudinaria ceremonia con la que la Iglesia inscribió en el libro de los Beatos a los veinte sacerdotes mártires de Ibiza y Formentera, asesinados hace 90 años, entre el 7 de agosto y el 13 de septiembre de 1936, a manos de las fuerzas republicanas durante la Guerra Civil.
El cardenal Marcello Semeraro, prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos, presidió la eucaristía en representación del Papa León XIV, que autorizó la beatificación el pasado 18 de junio con la promulgación del decreto que reconoció el martirio de estos sacerdotes. Concelebraron el obispo de Ibiza, Vicent Ribas; el arzobispo metropolitano de Valencia, Enrique Benavent; el secretario del Dicasterio para el Culto Divino, Aurelio García Macías; otros siete obispos y la mayor parte del clero diocesano.
El primero en morir fue Juan Torres Torres, de apenas 24 años y dos meses de sacerdocio, asesinado y arrojado al mar. Diecisiete de los veinte fueron ejecutados en el castillo de Dalt Vila, junto a casi un centenar de laicos. Los mártires tenían entre 24 y 77 años.
En su homilía, el cardenal Semeraro subrayó que «el mártir no es aquel que busca la muerte, sino aquel que no reniega de Cristo» y que «la fecundidad de una vocación no se mide por su duración, sino por la fidelidad con la que se vive y por la entrega de sí mismo a Cristo». «El martirio no celebra la muerte: proclama que la vida pertenece a Cristo y que la muerte no tiene la última palabra», añadió el purpurado, que pidió no exaltar el heroísmo humano, sino «la fidelidad de quien permanece en el amor y no deja que el odio de los demás se convierta en su propio odio».
Con esta ceremonia, la diócesis de Ibiza culmina un proceso de casi un siglo y ofrece a los fieles el ejemplo de veinte sacerdotes que dieron su vida por no renegar de su fe.
Fuente: Vatican News


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