La pintura Últimos momentos del rey don Jaime el Conquistador en el acto de entregar su espada a su hijo don Pedro podrá contemplarse en el Museo de Bellas Artes de Valencia hasta el 10 de enero de 2027.
Su presentación al público precede a la celebración, el próximo 9 de octubre, del Día de la Comunidad Valenciana, que conmemora la entrada de Jaime I en la ciudad de Valencia en 1238, y se inscribe en los actos organizados con motivo del 750 aniversario de la muerte del monarca.
El Museo Nacional del Prado presta temporalmente al Museo de Bellas Artes de Valencia la obra Últimos momentos del rey don Jaime el Conquistador en el acto de entregar su espada a su hijo don Pedro, de Ignacio Pinazo (1849-1916). La pintura, especialmente vinculada a la historia y la identidad valencianas, permanecerá expuesta en la sede del museo hasta el 10 de enero de 2027.
La presentación de la obra se enmarca en la conmemoración del 750 aniversario de la muerte de Jaime I y precede a la celebración, el próximo 9 de octubre, del Día de la Comunidad Valenciana, que recuerda la entrada del monarca en la ciudad de Valencia en 1238.
Ignacio Pinazo, una de las figuras más destacadas de la pintura valenciana del siglo XIX, realizó esta obra durante su estancia como pensionado en Roma. Presentada en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1881, donde fue premiada, fue adquirida ese mismo año por el Estado y destinada al Museo del Prado. Desde entonces, se ha convertido en una de las representaciones más reconocidas de la vida de Jaime I.
Por su vinculación con la historia de Valencia, Pinazo eligió representar el momento en que el monarca, próximo a morir, entrega su espada a su hijo Pedro, futuro Pedro III el Grande. Jaime I, caracterizado por una larga barba que alude a su poco frecuente longevidad, se incorpora del lecho para entregar el arma al infante, que aparece arrodillado ante él y vestido con cota de malla.
La solemnidad de la escena queda subrayada por la presencia de las figuras más representativas del reino, que asisten en silencio a la transmisión simbólica del poder. La disposición de los personajes y la contención de sus gestos concentran la atención en el encuentro entre el rey y su sucesor.
La pintura reúne algunos de los rasgos más característicos del lenguaje artístico de Pinazo: las siluetas perfiladas mediante trazos oscuros, el color aplicado en grandes manchas y un destacado tratamiento de la luz, que desempeña un papel fundamental en la construcción espacial y expresiva de la composición.
Fuente: https://www.museodelprado.es/actualidad/noticia/el-museo-del-prado-presta-temporalmente-al-museo/e8e92e9c-5bae-b7c7-05e7-a76044917545
