El 5 de abril, el Museo Nacional del Prado celebró el Día del Bosco, una fecha escogida por ser la primera referencia documental conocida del pintor: el 5 de abril de 1474, cuando aparece como testigo en un documento notarial en Geffen (Países Bajos). La jornada se ha consolidado como un espacio de reflexión, divulgación y encuentro en torno a la figura de uno de los artistas más fascinantes del arte occidental.
En esta tercera edición, gracias al uso de la plataforma de Inteligencia Artificial de Sherpa.ai, aplicada a la detección y reconocimiento de entidades, ha sido posible identificar en El jardín de las delicias un total de 667 figuras humanas, 771 animales y 45 seres híbridos. Estas cifras ponen de relieve la extraordinaria complejidad compositiva y simbólica de la obra del Bosco, y ofrecen una nueva forma de acercarse a ella a través de la tecnología, revelando con mayor precisión la riqueza visual y narrativa que ha convertido este tríptico en una de las pinturas más fascinantes de la historia del arte.
Además, el adjetivo «bosquiano» ya aparece en Wikipedia para referirse a universos y motivos inspirados en el Bosco.

El Día del Bosco nació para compartir y ampliar la conversación en torno a uno de los pintores más fascinantes del arte occidental. La fecha, el 5 de abril, no es casual: es el día en que, en 1474, un joven Bosch aparece citado por primera vez como testigo en la venta de la hipoteca de una casa. Esa mención sirve hoy para acercarnos a su figura y fijar un día en el calendario para mirar su obra con calma y curiosidad.
En esta edición, el Museo del Prado impulsa “Contar El jardín de las delicias”, un proyecto que emplea inteligencia artificial para abordar la complejidad visual del célebre tríptico. El análisis ha permitido identificar un total de 1.451 objetos en la pintura, entre ellos 667 figuras humanas, 771 animales y 45 seres híbridos, revelando la densidad narrativa y simbólica de una obra que invita a detenerse en cada detalle.
Para ello se ha utilizado la plataforma de inteligencia artificial de la startup Sherpa.ai, que combina agentes y modelos especializados en reconocimiento visual. Esta arquitectura tecnológica permite adaptar el análisis al alto grado de complejidad de imágenes densas y minuciosas, integrando capacidades generales de comprensión de imagen con modelos ajustados para detectar elementos específicos dentro de composiciones altamente detalladas.
La iniciativa establece un diálogo natural con el universo creativo del Bosco, maestro del detalle, la imaginación y la invención simbólica. El Museo del Prado conserva algunas de sus obras más importantes, como El carro de heno, La adoración de los Magos, Las tentaciones de san Antonio y El jardín de las delicias, una pintura que sigue invitando a perderse en sus múltiples escenas y significados.
Y, mientras la tecnología contribuye a nuevas formas de observación, el lenguaje también refleja la vigencia del artista. El adjetivo «bosquiano», ampliamente utilizado para describir universos visuales e iconográficos inspirados en su obra, figura ya como entrada propia en Wikipedia, muestra de un uso consolidado que confirma que la obra del Bosco no solo se contempla, sino que también se nombra, se escribe y se comparte.
Desde 2024, el Museo del Prado articula un programa sostenido en torno al Día del Bosco con la presentación del vídeo «A los pies del Bosco», protagonizado por Eduardo Guerrero, y la apertura de un espacio monográfico en la web para profundizar en la obra y su recepción; y 2025 el impulso de la propuesta a la RAE para incorporar el adjetivo «bosquiano» y la coordinación de una acción con grandes museos europeos para amplificar la celebración en redes. Como antecedente de esta línea, en 2023 el Museo y la Universidad Miguel Hernández llevaron a cabo el estudio «¿Dónde miramos cuando miramos al Bosco?», que, mediante seguimiento ocular en sala, analizó la contemplación de El Jardín de las delicias y constató, entre otros aspectos, la mayor atracción del panel del Infierno, un recorrido de la mirada que suele iniciarse en el Paraíso y la capacidad de la obra para sostener la atención del público.
Fuente: https://www.museodelprado.es/
