Bukele, sin padrinos ni ataduras: «Solo le debemos a Dios y al pueblo; si el pueblo nos quita el apoyo, nos caemos»
El presidente salvadoreño responde a un creador de contenido español: nunca tuvo padrinos políticos, mide la opinión de la población con tres encuestas diarias y no permite que ningún empresario condicione su Gobierno.
RedacciónLectura 2 min

«Solo le debemos a Dios y al pueblo». Nayib Bukele ha vuelto a dejar una frase para el recuerdo. El presidente de El Salvador explicó esta semana, en respuesta a la pregunta de un creador de contenido español sobre cómo se puede cambiar el destino de un país, que su Gobierno nunca tuvo padrinos políticos y que el único apoyo que le importa es el de la población.
«Nosotros nunca tuvimos padrinos políticos. No es que no los tuvimos porque no quisimos: no había para nosotros», señaló Bukele en una conferencia de prensa conjunta con el presidente del grupo español Cox, que anunciaba una inversión de 2.900 millones de dólares en el país, según recoge El Mundo de El Salvador. Todos los políticos tienen padrinos, explicó, empresarios que donan esperando «algo de corrupción» o, en el mejor de los casos, «una política favorable». Él no.
Tres encuestas al día y un solo jefe: el pueblo
El mandatario reveló que recibe los resultados de tres encuestas cada día y que toma decisiones a partir de ellos: «Yo recibo tres encuestas diarias; para mí, bajar un punto, ¡hay que hacer algo! Bajamos un punto en la encuesta y tenemos 92, porque ahí está nuestro jefe: el único que nos apoyó y el único que nos puede quitar el apoyo», afirmó.
Y remató con la frase que ha recorrido las redes: «No puede venir un empresario a decirme: si no hacés tal cosa, te quito el apoyo. Si nunca nos lo dieron. El pueblo, sí. Si el pueblo nos quita el apoyo, nos caemos».
Bukele subrayó que los empresarios no pueden presionarle, ni siquiera para frenar la entrada de nuevas inversiones como la anunciada por el grupo español: «No puede venir alguien local y decir: no lo dejen entrar, porque aquí el que tiene ese monopolio soy yo, o el oligopolio somos nosotros», indicó, y defendió que un gobernante «no debe responderle a nadie más» que a la población, sin escuchar al «movimiento mundial que quiere destruir a las sociedades».
Las cifras le respaldan: en la encuesta más reciente del Instituto Universitario de Opinión Pública (Iudop) de la Universidad Centroamericana, el 87,8 % de la población califica su desempeño de bueno o muy bueno, y un 42,6 % cree que su imagen ha mejorado.
Fuentes: El Mundo (El Salvador) y El Debate.



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