En la recta final de la campaña electoral en las elecciones andaluzas, el PP no tiene asegurada la mayoría absoluta según las encuestas, lo que le obligaría a pactar con Vox y “generar lío”, teniendo por ejemplo que priorizar en ayudas y viviendas sociales a los españoles respecto a argelinos, marroquíes o extranjeros, algo que no parece muy dispuestos a aceptar.
Y es que a pesar de lo previsto en la Constitución de que el principio de igualdad se refiere a los españoles, el PP tiene un “corazón asín de grande” con los extranjeros, lo que en realidad supone una discriminación de los españoles, que siempre serán menos vulnerables y tendrán muchas menos opciones a las ayudas sociales que los extranjeros que han entrado ilegalmente en España.
Tampoco parecen muy dispuestos en el PP andaluz a tener que renunciar a políticas esenciales como es la promoción de la agenda 2030, el aborto, la ideología LGTBI y de género contra la familia o el andalucismo de carácter islámico de Blas Infante contra España. Tampoco parecen estar muy abiertos a tener que recudir los millones de euros que cada año destinan a subvenciones como sindicatos o asociaciones feministas y LGTBI o a proyectos fuera de España en la “ayuda exterior”, mientras la sanidad, la educación o la justicia tiene graves carencias.
En todo caso, desde Vox extreman la prudencia y siguen consiguiendo llenar plazas y eventos en la que miles de españoles sin afiliación ni vinculación política, acuden a las convocatorias a través de las redes sociales con los medios tradicionales de prensa, televisión y radio totalmente en contra de estas políticas de reivindicación democrática y de eficiencia en el uso de los recursos públicos.
