La Junta de Gobierno Local ha autorizado iniciar la contratación para implantar, poner en servicio y operar una red pública de bicicletas de pedaleo asistido. La modificación presupuestaria vinculada a la actuación eleva el importe total a 5,97 millones de euros.
Málaga ha dado el primer paso administrativo para poner en marcha un nuevo servicio público de préstamo de bicicletas de pedaleo asistido. La Junta de Gobierno Local aprobó el inicio de la contratación que deberá cubrir la implantación, la puesta en servicio, la gestión y la operación del sistema.
La decisión incorpora una segunda modificación del presupuesto de 2026, con un importe total de 5,97 millones de euros asociado a la actuación anunciada por el Ayuntamiento. La aprobación no significa que las bicicletas estén ya disponibles: abre la fase de contratación necesaria para seleccionar la solución y el operador conforme a las condiciones que establezcan los pliegos.
La fórmula de pedaleo asistido busca reducir una de las barreras habituales de la bicicleta urbana: el esfuerzo en trayectos largos, pendientes o desplazamientos cotidianos realizados con calor. Para Málaga, con una elevada movilidad diaria entre barrios y una temporada turística extensa, un servicio público puede ampliar las alternativas al coche y complementar el transporte colectivo en recorridos de corta y media distancia.
El anuncio municipal resulta relevante por cuatro verbos que abarcan todo el ciclo del proyecto: implantar, poner en servicio, gestionar y operar. La utilidad final dependerá no solo de adquirir vehículos, sino de garantizar mantenimiento, disponibilidad y una distribución que responda a la demanda real. También serán determinantes las tarifas, el sistema de alta, la integración digital y las condiciones de uso que recoja la documentación contractual.
La nota difundida el 28 de julio no concreta todavía el número de bicicletas, la ubicación de las estaciones, el calendario de entrada en funcionamiento ni el modelo exacto de explotación. Esos datos deberán comprobarse en el expediente y los pliegos cuando se publiquen. Por ello, no puede afirmarse aún qué cobertura tendrá la red ni cuánto costará utilizarla.
La inversión abre, en cualquier caso, una oportunidad para que la bicicleta eléctrica se incorpore de manera estable a la movilidad pública de la capital. El reto será convertir el presupuesto en un servicio fiable, accesible y conectado con los principales intercambiadores y destinos urbanos.
Para el usuario, las próximas referencias importantes serán la publicación de la licitación, la adjudicación y el calendario de despliegue. Hasta entonces, la noticia es el arranque formal de la contratación y la dotación presupuestaria, no la inauguración del sistema.
Fuente original: Comunicado sobre el servicio público de bicicletas de pedaleo asistido
