Los mártires de Turón: nueve religiosos asesinados en octubre de 1934, antes de la Guerra Civil
RedacciónLectura 2 min
Ocho hermanos de La Salle y el sacerdote pasionista Inocencio de la Inmaculada fueron asesinados en Turón, Asturias, el 9 de octubre de 1934. La Iglesia católica los reconoce como mártires y Juan Pablo II los canonizó en 1999. Los hechos ocurrieron durante la insurrección de octubre de 1934, antes del comienzo de la Guerra Civil española.
La biografía publicada por el Vaticano explica que los ocho hermanos dirigían una escuela en esta localidad minera. El padre Inocencio prestaba asistencia sacramental y se encontraba allí para atender a la comunidad.
Del arresto al asesinato
El 5 de octubre, un grupo de rebeldes detuvo a los nueve religiosos. Según la relación vaticana, fueron retenidos en la casa del pueblo mientras el comité revolucionario decidía su destino. La misma fuente sitúa el fusilamiento en el cementerio, poco después de la una de la madrugada del 9 de octubre.
Los religiosos murieron tras dos descargas y disparos de remate. La narración eclesial destaca el perdón a sus asesinos y la serenidad con la que afrontaron la muerte.
Los nombres que no deben borrarse
Los ocho hermanos eran Cirilo Bertrán, Marciano José, Victoriano Pío, Julián Alfredo, Benjamín Julián, Benito de Jesús, Aniceto Adolfo y Augusto Andrés. A ellos se unió el padre Inocencio de la Inmaculada.
Benito de Jesús, nacido en Buenos Aires con el nombre de Héctor Valdivielso, es reconocido por el Vaticano como el primer santo argentino. Cirilo Bertrán dirigía la comunidad y Aniceto Adolfo era el más joven.
Beatificación y canonización
Los nueve fueron beatificados por Juan Pablo II el 29 de abril de 1990 y canonizados el 21 de noviembre de 1999. La Salle señala el 9 de octubre como su fiesta litúrgica.
La placa compartida por un lector contiene otros nombres además de referencias a los religiosos. La relación canónica de los mártires de Turón no debe confundirse con la totalidad de víctimas evocadas por esa inscripción. Tampoco debe situarse el asesinato de 1934 dentro de una guerra que comenzó en 1936.
Recordar a estos educadores y al sacerdote pasionista exige conservar sus nombres y la cronología de su muerte. Su historia forma parte de la persecución religiosa y de la violencia política que precedieron a la Guerra Civil.
Imagen: composición conmemorativa original de El Veraz, no fotografía histórica.
Fuentes: Vaticano, biografía de Cirilo Bertrán y compañeros; La Salle, mártires de Turón y fechas de beatificación y canonización.
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