Desde que el presidente Donald J. Trump regresó al cargo, Estados Unidos ha emprendido la reforma de control migratorio más agresiva y exitosa de la historia moderna, y esto incluye los tribunales de inmigración. Tras cuatro años de caos durante la era Biden, que convirtieron los tribunales de inmigración en auténticas fábricas de amnistía para inmigrantes indocumentados sin control, la administración Trump está reformando el sistema, que estaba obsoleto.
El presidente Trump tomó medidas decisivas, reemplazando a los jueces activistas —que retrasaban las deportaciones y concedían asilo a un ritmo desorbitado— por profesionales comprometidos con el cumplimiento de la ley, no con su debilitamiento.
No más jueces activistas que protegen a inmigrantes ilegales con antecedentes penales. No más retrasos interminables. Solo resultados.

- Las tasas de concesión de asilo se han desplomado: bajo la presidencia de Trump, el asilo se concede ahora en tan solo el 7% de los casos, un mínimo histórico que se ha desplomado desde el más del 50% que se aprobaba automáticamente bajo la administración de Biden.
- Las deportaciones y las órdenes de expulsión están aumentando vertiginosamente: en el año fiscal 2025, los tribunales de inmigración emitieron casi 500.000 órdenes de expulsión, un aumento del 57% con respecto al año anterior, ya que los inmigrantes ilegales con antecedentes penales están siendo expulsados más rápidamente y en cantidades mucho mayores que nunca.
- Se está reduciendo drásticamente la enorme acumulación de casos en los tribunales: cientos de miles de casos ya se han resuelto desde el día de la investidura presidencial, y las reducciones se aceleran cada mes, poniendo fin a las demoras de años que permitían a los inmigrantes indocumentados permanecer indefinidamente en el país.
- En general, la aplicación de la ley está dando resultados: más de tres millones de inmigrantes indocumentados han abandonado el país durante el segundo mandato del presidente Trump —la mayor reducción de la inmigración ilegal en la historia moderna—, mientras que no se ha liberado a ningún inmigrante indocumentado en la frontera durante 11 meses consecutivos.
El presidente Trump prometió acabar con la pesadilla de las fronteras abiertas, y está cumpliendo su promesa con una fuerza implacable. La era de las detenciones y liberaciones, las liberaciones masivas y las amnistías judiciales impulsadas por activistas ha terminado.
Fuente: https://www.whitehouse.gov/
