Esta semana se inauguró la primera conexión vial sobre el río Tumen, a lo largo de la frontera entre ambos países, mientras crece la cooperación comercial y militar en el contexto de la guerra en Ucrania
La primera conexión vial entre Corea del Norte y Rusia es el puente inaugurado el lunes pasado en la frontera entre ambos países, diseñado para fortalecer una cooperación cada vez mayor, en el contexto de la guerra en Ucrania. La infraestructura cruza el río Tumen, también conocido como Tumannaja, que marca la frontera común, estratégicamente crucial aunque territorialmente pequeña. De hecho, Corea del Norte comparte con Rusia solo 17 kilómetros, una porción mínima de su frontera norte, que se extiende por más de 1.400 kilómetros y que, en gran parte, comparte con China.
El nuevo puente
Hasta ahora, Corea del Norte y la Federación Rusa han estado conectadas exclusivamente por una línea ferroviaria -la que, a través del llamado “puente de la amistad”, une la ciudad norcoreana de Tumangang con la rusa de Khasan- y por algunos vuelos. Construido en aproximadamente 16 meses, cuando esté plenamente operativo, el nuevo puente de un kilómetro de longitud y dos carriles podrá ser cruzado por 300 autos y 2.300 personas al día, a través de un paso fronterizo de nueva construcción. Dedicada al oficial del Ejército Rojo Yakov Novichenko (a quien se le atribuye haber salvado a Kim Il Sung, abuelo del actual líder norcoreano Kim Jong-un, de un intento de asesinato en 1946 en Pyongyang), la obra fue presentada por Moscú como una oportunidad para “fortalecer las relaciones de amistad y buena vecindad”, en un momento en el que -según afirmó el primer ministro ruso, Mikhail Mishustin, durante la ceremonia de inauguración por videoconferencia, en la que también participó su homólogo norcoreano, Pak Thae-song- se ha “alcanzado un nivel sin precedentes de asociación estratégica global”. Pyongyang también se refirió a un “nuevo impulso a la cooperación bilateral en su conjunto”.
Las relaciones bilaterales
Las relaciones entre Pyongyang y Moscú se han fortalecido considerablemente desde 2022, año en que comenzó la invasión rusa a gran escala en Ucrania. En los últimos años se han reportado en varias ocasiones la presencia de soldados norcoreanos en la región rusa de Kursk, en la frontera con la región ucraniana de Sumy, y la presencia de material para apoyar las operaciones bélicas rusas contra Kiev, al tiempo que, según los analistas, Corea del Norte, expuesta a desastres naturales, seguiría recibiendo de Moscú ayuda financiera, alimentos y energía, además de tecnología militar. El propio Kim Jong-un visitó Rusia en septiembre de 2023, y fue recibido por el presidente Vladimir Putin, en lo que fue el primer encuentro entre ambos líderes en cuatro años. La vez anterior había sido en abril de 2019, en un contexto internacional completamente diferente. Por su parte, el jefe del Kremlin visitó Pyongyang en junio de 2024.
Fuente: https://www.vaticannews.va/
