Dentro de la iniciativa La Iglesia en 12 semanas 2026, un proyecto que busca acercar a la sociedad, la vida y la misión de la Iglesia en España, la tercera semana está dedicada a la educación que transforma la vida personal y social y contribuye a construir una sociedad más justa, solidaria y verdaderamente humana.
Bajo el lema “Educar en virtudes”, se propone una educación que no sólo transmite conocimientos, sino que formar personas íntegras y coherentes con los valores del evangelio. Personas capaces de hacer el bien de manera habitual, incluso en medio de la dificultad. Porque la educación en virtudes transforma la vida personal y social y contribuye a construir una sociedad más justa, solidaria y verdaderamente humana.
El contenido de la semana se articula en torno a ideas principales que ayudan a comprender la propuesta de educar en virtudes. Entre ellas, se destacan:
- no se limita a transmitir conocimientos;
- enseña a la persona a ser persona;
- enseña a llevar una vida humana plena y feliz;
- fortalece la vida comunitaria;
- y ordenan nuestras pasiones y guían nuestra conducta según la razón y la fe.
Más allá de las soft skills: la educación en virtudes al servicio del bien común
El director del secretariado de la Comisión Episcopal para la Educación y Cultura, Antonio Roura, firma la reflexión de esta semana, «Más allá de las soft skills: la educación en virtudes al servicio del bien común«. En un mundo acelerado, hiperconectado y cambiante, en el que la educación vive una transformación profunda, cada vez se habla más de soft skills: habilidades como la empatía, el trabajo en equipo, la resiliencia, el pensamiento crítico o la capacidad de comunicación. Las soft skills suelen presentarse como herramientas para adaptarse mejor al entorno. La educación en virtudes, en cambio, apunta más alto. No busca únicamente la eficacia, sino la excelencia humana. No se pregunta solo “¿qué sabe hacer esta persona?”, sino “¿qué tipo de persona está llegando a ser?”. Esta concepción introduce un elemento diferencial fundamental respecto al enfoque habitual de las soft skills: la unidad interior de la persona y la orientación teleológica hacia la plenitud humana.
Respondiendo interrogantes
¿Qué valor tiene la educación para afrontar la vida? ¿Para qué sirve la asignatura de Religión? ¿Cuál es la aportación de la educación católica a la sociedad? Estas son algunas de las cuestiones que aparecen en este tercer episodio del podcast de la Iglesia en 12 semanas 2026. Además, el episodio cuenta con la participación de José Fernando Juan Santos, profesor y coordinador de la Pastoral de un colegio de Madrid, y Miriam Dueñas, profesora de Religión en la escuela pública.
La iniciativa concluye destacando que aprender a mirar el mundo permite conducir tu vida hacia las metas que te has propuesto y que te han sido dadas. De entre todas las educaciones, la más valiosa es la educación en virtudes: que enseña al hombre a ser hombre, plenamente hombre. A llevar una vida humana plena y feliz sean cuales sean las circunstancias de la vida. En definitiva, educar en virtudes es formar hombres y mujeres cuya vida es coherente con el Evangelio, capaces de amar, servir y actuar con responsabilidad. Cada gesto, cada decisión cotidiana, es una oportunidad para crecer en humanidad y santidad, dejando que la luz de Cristo ilumine nuestra vida y la de quienes nos rodean.
Además, en esta tercera semana de La Iglesia en 12 semanas 2026 se ofrecen doce virtudes para la vida personal y social.
Fuente: https://www.conferenciaepiscopal.es/
