El «pucherazo» de 1936, 90 años después: el propio Azaña admitió que la mayoría del Frente Popular se consiguió «violando todos los escrúpulos de legalidad y de conciencia»
RedacciónLectura 3 min
Se cumplen 90 años de las elecciones de febrero de 1936, las que llevaron al Frente Popular al poder en un proceso que la historiografía ha documentado plagado de violencia, actas cambiadas y escaños anulados, y sobre el que el propio Manuel Azaña, máximo beneficiario, acabó escribiendo que aquella mayoría se había obtenido «violando todos los escrúpulos de legalidad y de conciencia».
Las elecciones del 16 de febrero de 1936, convocadas por el presidente Niceto Alcalá Zamora para buscar un gobierno moderado, se saldaron con la victoria del Frente Popular, la coalición de Izquierda Republicana, PSOE, Partido Comunista y POUM, entre otros. La jornada y los días siguientes estuvieron marcados por los disturbios: milicias armadas asaltaron sedes políticas y atacaron camiones que transportaban urnas, y con el escrutinio aún incompleto y las segundas vueltas pendientes se dio por válida la victoria de la izquierda. El 19 de febrero dimitió el presidente del Gobierno, Manuel Portela Valladares, y Alcalá Zamora encargó un nuevo Ejecutivo a Azaña en pleno recuento.
El amaño se completó en los despachos. Según la investigación de los historiadores Roberto Villa García y Manuel Álvarez Tardío (1936. Fraude y violencia en las elecciones del Frente Popular, 2017), en la noche del 19 al 20 de febrero se abrieron sobres y se cambiaron papeletas en provincias donde había ganado la derecha, como Cáceres, Orense, Lugo, La Coruña o Valencia, y la Comisión de Validez de las Actas en las Cortes anuló actas de provincias ganadas por la oposición y proclamó diputados a candidatos vencidos del Frente Popular, que engordó su mayoría en unos 50 escaños hasta los 263. Su conclusión: sin amaños, el Frente Popular habría obtenido entre 226 y 230 escaños y las derechas, entre 223 y 227, de un total de 473.
El propio Azaña lo relató un año después en un artículo en el diario suizo Journal de Ginebra: «El Frente Popular eligió la Comisión de validez de las actas parlamentarias, la que procedió de una manera arbitraria. Se anularon todas las actas de ciertas provincias donde la oposición resultó victoriosa; se proclamaron diputados a candidatos amigos vencidos». Las memorias privadas de Alcalá Zamora, recuperadas por la Guardia Civil en 2008, confirmaron que la mayoría fue «fabricada» mediante la anulación masiva de actas. El historiador Luis E. Togores ha descrito los 157 días que mediaron hasta el 18 de julio como una fase de «anomalía democrática».
El aniversario ha sido recordado en redes por la entidad Convivencia Cívica Catalana, que atribuye la manipulación al PSOE —socio mayoritario del Frente Popular, aunque el proceso fue obra de toda la coalición— y lamenta que sea una «Memoria Histórica que no verás en TVE». La tesis del fraude, sostenida por la investigación académica citada, es no obstante discutida por otros historiadores, que cuestionan su alcance decisivo.
Fuente: El Debate
Foto: el Gobierno de Manuel Azaña, 19 de febrero de 1936. Wikimedia Commons (dominio público)



Deja tu comentario