
El presidente de la entidad que gestiona el economato de las cofradías, Javier Martín, anima a nuevas empresas y entidades a colaborar en esta iniciativa
Lo que empezó por iniciativa de una veintena de cofradías de penitencia de Málaga con el propósito de unir esfuerzos y atender de forma conjunta a familias con dificultades económicas cumple ya quince años y suma más de 30 hermandades, algunas, incluso de gloria. La Fundación Benéfico Asistencial Corinto ha celebrado este viernes dicha efeméride con una gala que se ha desarrollado en el auditorio Edgar Neville de la Diputación, donde ha reconocido a las personas, corporaciones, empresas e instituciones que han hecho posible la continuidad de este proyecto. El acto ha servido también para recordar el origen de una iniciativa que comenzó en 2011 con el compromiso de 20 cofradías y que, desde sus primeros pasos, con la puesta en marcha de su economato, supuso una acción social sin precedentes en la historia de las cofradías de Málaga.
La Fundación Corinto reúne en la actualidad una treintena de hermandades y cofradías con el objetivo de mantener un economato social destinado a prestar asistencia a familias en situación de vulnerabilidad. Sus instalaciones se encuentran en el número 21 de la Alameda de Capuchinos, donde se facilita el acceso a productos básicos de alimentación, higiene y limpieza.
La celebración del 15.º aniversario ha contado entre sus asistentes con el delegado episcopal de Cáritas Diocesana, Reinaldo Aguilera, y el delegado de Hermandades y Cofradías, Salvador Aguilera, junto a hermanos mayores y miembros de la junta de gobierno de la Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga.
El presidente de la fundación, Javier Martín González, hermano mayor de la Cofradía del Rocío, ha recordado durante su intervención cómo surgió Corinto. «En 2011, varias hermandades de Málaga comprendieron que había familias a las que no bastaba con decirles que no estaban solas. Había que estar a su lado de verdad, ayudarles a llevar lo necesario a casa y hacerlo con respeto», señalaba.
Quince años después, el funcionamiento de Corinto se sostiene sobre la participación de las hermandades, el trabajo de los voluntarios y la colaboración de empresas e instituciones. Las familias atendidas pueden adquirir productos de primera necesidad a través del economato y cuentan también con el acompañamiento de los equipos de acogida de las distintas cofradías, encargados de la atención, valoración y seguimiento de cada caso.
Martín ha resumido el objetivo que mantiene la fundación desde su creación: «Que una familia encuentre ayuda cuando la necesita y que, al recibirla, se sienta escuchada y tratada con dignidad», señalaba.
Asimismo, el presidente de Corinto ha tenido palabras de reconocimiento para las hermandades que aportan recursos y trabajo y para quienes pusieron en marcha el proyecto y asumieron responsabilidades durante sus primeros años.
Fuente: Fundación Corinto
