Su Majestad la Reina Doña Sofía ha presidido en la Catedral de Burgos el acto de inauguración de la exposición “Picasso. Raíces Bíblicas”, una muestra que reúne obras del artista malagueño en torno a la influencia de los relatos y símbolos bíblicos en su trayectoria creativa.
A su llegada fue recibida por el delegado del Gobierno en Castilla y León, Nicanor Jorge Sen; la alcaldesa de Burgos, Cristina Ayala; y el arzobispo emérito de Burgos, Fidel Herráez.
Ya en el interior del templo, Doña Sofía recibió el saludo de diversas autoridades institucionales y culturales, entre ellas el consejero de Cultura de la Junta de Castilla y León, Gonzalo Santonja; el presidente de la Diputación Provincial, Borja Valdivieso; y el cardenal prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educación del Vaticano, José Tolentino de Mendonça. También estuvieron presentes representantes de la Fundación FABA y de la Fundación Consulado del Mar, entidades impulsoras de la exposición.
Tras ocupar su lugar en la Capilla de los Condestables, Doña Sofía asistió a las intervenciones institucionales que dieron apertura oficial al acto, a cargo del deán de la Catedral, el presidente de la Fundación Consulado del Mar, el presidente de la Fundación FABA, la comisaria de la muestra, Paloma Alarcó, y el cardenal Tolentino.
Finalizado el acto protocolario, Doña Sofía se dirigió a la Sala Beato Valentín Palencia para iniciar un recorrido guiado por la exposición, acompañada por la comisaria y los responsables del proyecto.
Finalizada la visita, Su Majestad la Reina Doña Sofía fue despedida por las autoridades presentes antes de dirigirse al Palacio Arzobispal de Burgos. Allí fue recibida por el arzobispo, Mario Iceta, y posteriormente participó en un almuerzo ofrecido con motivo de la inauguración de la exposición.
La exposición reune 44 obras centradas en referencias bíblicas y en la influencia del imaginario cristiano en su obra, 31 de ellas procedentes de la Fundación Almine y Bernard Ruiz-Picasso para el Arte, junto a préstamos de museos nacionales, como los Museos Picasso de Barcelona y Málaga, además del Museo Nacional del Centro de Arte Reina Sofía y el Museo Thyssen-Bornemisza, e internacionales como el Museo Picasso de París.
La obra seleccionada para representar la exposición es Maternité (1921), en la que Picasso retrata a su esposa Olga con su primer hijo, Pablo, en brazos. Según la comisaria de la exposición, Paloma Alarcó (Museo Thyssen), la pintura combina resonancias bíblicas con referencias históricas de Sagradas Familias de artistas como El Greco, Murillo o Alonso Cano, reinterpretadas por Picasso desde una perspectiva íntima y personal.
Fuente: https://www.casareal.es/
