El Salón Dorado del Palacio de la Asamblea acogió este miércoles la entrega de la Medalla de Oro de la Ciudad. Este año, las distinciones han reconocido a la Mesa Interconfesional y al Club Melilla Ciudad del Deporte Torreblanca.
La Mesa Interconfesional reúne a representantes de las confesiones presentes en Melilla: la comunidad cristiana, la musulmana, la judía y la hindú. En su intervención, Eduardo Resa habló en nombre de la comunidad cristiana y contó que conoció este reconocimiento mientras estaba de peregrinación junto a un grupo de fieles de Melilla en la tierra de san Francisco, en Asís, copatrón de Melilla, donde leyó el lema: “Asís, ciudad de la paz”. Eso le hizo pensar que Melilla era ”ciudad de la concordia”.
Como Resa deja la ciudad autónoma de Melilla para atender la comunidad del Corpus Christi, recibió del presidente de la ciudad autónoma, D. Juan José Imbroda, unas emotivas palabras de agradecimiento por su implicación y su entrega. Resa reconoció que en el tiempo dedicado a servir allí, «Melilla me ha hecho más tolerante, más dialogante, con un espíritu mucho más abierto», dijo. El servir en Melilla es para él “un don y una gracia”, que le ha hecho sentirse un melillense más entre todos. Junto a él, intervinieron Abdeselam Hassan Abselam, vicepresidente de la Comisión Islámica; Elías Chocrón, presidente de la Comunidad Israelita, y Ramesh Ramchand, presidente de la Comunidad Hindú.
MESA INTERCONFESIONAL
La Mesa Interconfesional se formó en el año 2000, siendo impulsada, entre otros, por el obispo emérito D. Ramón Buxarrais y constituye un órgano de encuentro de las distintas confesiones que trabajan y reflexionan para aportar un encuentro de paz. La Mesa lleva trabajando 25 años para el diálogo entre religiones y culturas, en pro de afrontar las diferencias y evitar la discriminación. Los representantes que han recibido la medalla de oro han querido recordar a los que sentaron las bases de esta iniciativa, entre ellos al anterior vicario, Roberto Rojo, por alimentar este espacio donde crece la amistad y la confianza a pesar de las diferencias de credo. En la ciudad autónoma conviven en paz y caminan juntas las cuatro religiones citadas y la Mesa Interconfesional ha sido su lugar de encuentro y oración por la paz y la convivencia.
El día después de la entrega, la Mesa Interconfesional celebra una oración por la paz, en el Día de la ciudad autónoma, que conmemora la fecha en que Pedro de Estopiñán y Virués se convirtió en el primer gobernador de la ciudad, por encomienda de los Reyes Católicos, el 17 de septiembre de 1497, después de la toma de Melilla.
Fuente: https://diocesismalaga.es/melilla/2014062658/melilla-impone-la-medalla-de-oro-a-la-mesa-interconfesional
