El presidente de la Ciudad, Juan Vivas, ha advertido hoy de la gravedad de la crisis migratoria que atraviesa Ceuta desde la publicación de la sentencia del Tribunal Supremo y que impide el retorno de los migrantes que accedan a nado a Ceuta. En rueda de prensa junto al consejero de Presidencia y Gobernación, Alberto Gaitán, ha planteado, ante la magnitud de la situación, que mantiene desbordados los recursos de acogida de la ciudad, que se valore la creación de un mando único, dotado de las capacidades necesarias para coordinar y dirigir la respuesta de las distintas administraciones.
Durante su comparecencia, el presidente ha explicado que la reciente interpretación realizada por el Tribunal Supremo sobre la Ley de Extranjería ha supuesto un “cambio de escenario” que dificulta la gestión de la presión migratoria en Ceuta, al impedir la aplicación del rechazo en frontera a las personas que acceden irregularmente por vía marítima, lo que obliga a modificar la normativa para adaptarla al pronunciamiento judicial.
En este contexto, Vivas ha defendido que, mientras se impulsa esa reforma legal, resulta imprescindible adoptar medidas excepcionales que permitan gestionar una situación que, según ha señalado, podría alcanzar dimensiones similares a las registradas durante la crisis de mayo de 2021 si continúa el actual ritmo de llegadas.
Entre esas medidas, el presidente ha señalado que el Gobierno de la Ciudad considera que no debe descartarse la posibilidad de establecer un mando único, mediante la fórmula jurídica que resulte adecuada, con competencias suficientes para coordinar, dirigir y gestionar la crisis de forma eficaz, ágil y con una respuesta unificada de todas las administraciones implicadas.
Vivas ha recordado que Ceuta vive una situación de extrema presión migratoria, con más de 1.500 llegadas por vía marítima en los últimos días, una entrada diaria superior a las 200 personas y unos recursos de acogida completamente saturados. En el caso de los menores extranjeros no acompañados, la ocupación alcanza el 1.600 % sobre la capacidad ordinaria de los centros. En la actualidad, la Ciudad acoge a 570 menores, cuando hace apenas diez días la cifra era de 180.
El presidente ha insistido en que la emergencia debe afrontarse desde la lealtad institucional, la coordinación entre administraciones y una actuación inmediata por parte del Gobierno de la Nación. Para ello, ha planteado cinco líneas prioritarias de actuación: la habilitación de recursos extraordinarios de acogida y la utilización de los mecanismos legales para favorecer las salidas de Ceuta; la activación de los recursos financieros previstos para situaciones de contingencia migratoria; el refuerzo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado; la modificación de la Ley de Extranjería para recuperar un instrumento eficaz frente a las entradas irregulares por vía marítima conforme al criterio fijado por el Tribunal Supremo; y el fortalecimiento de la colaboración con las autoridades marroquíes en materia de control migratorio.
Asimismo, el presidente ha subrayado la necesidad de diseñar una respuesta estructural para un fenómeno que considera también estructural, derivado de la condición singular de Ceuta como frontera terrestre y marítima de Europa en África. Esa respuesta, ha señalado, debe perseguir un doble objetivo: evitar que más personas arriesguen su vida intentando alcanzar la ciudad y adecuar la capacidad de acogida a criterios objetivos vinculados a la población y a los recursos disponibles.
Sin posibilidad de devolución
Durante el turno de preguntas, Vivas ha explicado que, tras la sentencia del Tribunal Supremo, las posibilidades de devolución de los inmigrantes que acceden irregularmente a Ceuta son muy limitadas. En el caso de los adultos, ha recordado que la solicitud de protección internacional impide legalmente su retorno mientras se tramita el procedimiento, mientras que respecto a los menores ha señalado que tanto la legislación española y europea como los convenios internacionales suscritos por España impiden su devolución sin las garantías legalmente establecidas, circunstancias que, según ha afirmado, obligan a replantear la gestión de esta realidad migratoria mediante reformas normativas y una respuesta coordinada del Estado.
Finalmente, el presidente ha reiterado su reconocimiento a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, al resto de profesionales implicados y a la sociedad ceutí por la respuesta que están ofreciendo ante una situación que ha calificado de extrema gravedad, al tiempo que ha apelado a la unidad institucional y a una actuación «contundente y sin dilación» por parte del Gobierno de España.
fuente: https://www.ceuta.es/
