Queridos hermanos y hermanas musulmanes:
Una vez más, el calendario ha hecho posible que musulmanes y cristianos hayamos compartido un tiempo de ayuno, oración y limosna. Para los cristianos, la Cuaresma, que culminará en unos días con la celebración de la Pascua de Nuestro Señor Jesucristo en Semana Santa. Para los musulmanes, el mes de Ramadán que, según la tradición islámica, es un período de acogida de la revelación de Dios en el Corán, cuya fiesta final, el Eid al-Fitr, tuvo lugar la semana pasada. Cristianos y musulmanes hemos tenido la oportunidad de testimoniar con nuestras propias vidas que el corazón del ser humano no puede dejar de buscar a Dios, plenitud de sentido de la existencia humana.
Al reorientar nuestra mirada hacia Dios, hemos podido hacer nuestro el dolor de tantos hermanos nuestros que sufren la guerra. Su llanto resuena con fuerza en el corazón de Dios, siempre clemente y misericordioso, dispuesto al perdón. La guerra es contraria a la voluntad de Dios y bombardea sin piedad el proyecto divino de la fraternidad universal.
Impidamos que los conflictos internacionales nos sumerjan en la desesperanza. No nos cansemos de orar por el don de la paz, y renovemos nuestro compromiso por promover la reconciliación, invitando a los miembros de nuestras comunidades a no dejarse contaminar por el lenguaje del desprecio y del odio. La fe sigue siendo el lugar común en el que los creyentes pueden volver a mirarse a la cara como hermanos, y sanar las relaciones dañadas.
Recientemente la Conferencia Episcopal Española ha creado el Departamento para las relaciones islamo-cristianas, dentro de Subcomisión para las Relaciones Interconfesionales y Diálogo Interreligioso. De esta forma, mostramos nuestro deseo y compromiso renovado para seguir trabajando juntos al servicio de la sociedad, aportando el valioso patrimonio espiritual y humano conservado en nuestras tradiciones religiosas; y a custodiar y promover el respeto del derecho fundamental a la liberta religiosa.
Recemos unos por otros, y no nos cansemos de pedir al Altísimo el don de la paz.
Madrid, a 17 de marzo de 2026
Presidente de la Subcomisión Episcopal para Relaciones Interconfesionales y Diálogo Interreligioso
Fuente: https://www.conferenciaepiscopal.es/
